viernes, 26 de diciembre de 2014

Los pecados de la comunicación según el Papa Francisco.


El Papa denuncia los "pecados" de la comunicación: "La desinformación, la calumnia y la difamación", además, cabe mencionar que dentro de esos pecados, también se puede incluir el desmesurado  y despiadado interés de ocultar información a cambio de dinero u otros favores particulares.

"Una comunicación auténtica no se preocupa de culpar, sino de abrir y no cerrar"

"Despertar la chispa de las palabras" es uno de los deberes que según el Papa Francisco tienen los medios de comunicación. Así lo dijo en una audiencia a los administradores, empleados y operadores de la televisión católica TV 2000, televisora de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI).

Francisco habló del hecho de "llenar y de cerrar" la comunicación. Se llena cuando se tiende a saturar nuestra percepción con un exceso de slogan que, en vez de trasmitir un pensamiento, lo anulan. Se cierra cuando en vez de llevar a cabo un largo camino de comprensión, se prefiere aquel breve de presentar a personas individuales como si fueran en grado de resolver todos los problemas..."
El Papa invita a abrir la comunicación y no cerrarla porque así será más "fecunda" en cuanto transportada por la "acción del Espíritu Santo, que es capaz de construir unidad y armonía".
El Papa también cuestiona cómo se hace la información hoy en día, y asegura que el error más evidente es la velocidad y poca reflexión en la comunicación porque se corre "enseguida a una solución, sin concederse la fatiga de representar la complejidad de la vida real". 
El último punto en el que incide el Papa en su discurso a los comunicadores es el hecho de "hablar a toda la persona humana". En este sentido, se refiere a los pecados por evitar en los medios de comunicación: la desinformación, la calumnia y la difamación
La desinformación es "decir la mitad de las cosas" y esto hace que se tenga "un juicio" parcial de la realidad. "Una comunicación auténtica no se preocupa de 'llamar la atención' ". Habla de este término como el más grave de los "pecados", porque te lleva a confundirse, al error, a creer solamente una parte de la verdad.
El Papa agradeció a los presentes por su trabajo, y por su honestidad, y les confió a la protección de la Virgen y de San Gabriel, "el gran comunicador".
Pidió a los periodistas evitar estos errores en su trabajo, entre los que también incluyó el "alarmismo catastrófico" y la "falta de sensibilidad", dos tendencias que "continuamente vemos" en la prensa y que "no ofrecen un buen servicio a las personas".
El pontífice explicó que la desinformación, que dijo consiste en contar solo la mitad de las cosas, "lleva a no poder hacer un juicio preciso de la realidad".
Asimismo, sostuvo que "una comunicación auténtica no se preocupa de culpar" sino de "abrir y no cerrar" y de "estar dispuesta no solamente a dar, sino también a recibir".
"Hablad a las personas íntegras: a sus mentes y a sus corazones", instó el papa, quien pidió comunicar a través de una "cultura del encuentro" que estimó "necesaria en un contexto siempre plural".
Dirigiéndose a los profesionales cuya empresa pertenece a la Conferencia Episcopal Italiana, expresó ser consciente de la fase de "replanteamiento y reorganización" que sufre su profesión que, aseguró, está "al servicio de la Iglesia".
Fuente: RV Agencias.

jueves, 27 de noviembre de 2014

⚡️ Gustavo Gutierrez admirable promotor de la TL

Gustavo Gutiérrez ⚡️
Admirable promotor de la Teología de la Liberación 

El 22 de noviembre del  2014 el papa Francisco recibió al brillante teólogo de la liberación Gustavo Gutiérrez para cerrar la tensa relación con los padres de la teología de la liberación y abrir una vía de superación a las críticas injustas sobre la aportación del teólogo peruano.
 Este encuentro marca un gran paso en la apertura de la iglesia ya que por mucho tiempo se mantuvo al margen del conservadurismo. Hasta hace poco  los sectores eclesiales dirigían dardos contra el teólogo peruano, sin embargo, parece que esa perspectiva ha cambiado de parecer, lo cual significa que es una buena noticia para que las personas expresen sus opiniones sin comparecer ante la Congregación para la doctrina de la fe.
Algo está cambiando en el actual pontificado. Afortunadamente, da la sensación que todo es para bien, inclusive la ruda postura de los cirílicos radicales del teólogo peruano, quienes se mostraban escépticos al cambio y al formalismo, que vetaban cualquier publicación que no citaba al Catecismo de la Iglesia Católica. 
Desde el punto de vista de los conservadores radicales de la iglesia, Gustavo Gutiérrez era un enano infiltrado en el club de los grandes teólogos como por ejemplo K. Rahner, Balthasar, K. Barth, R. Bultmann, W. Pannenberg, E. Schillebeeckx, Congar y tantos otros. Además, sostenían que su aportación teológica no tenia la debida talla intelectual, sino que el se estaría centrando en el sociologismo, el pastoralismo, el pedagogismo y la asistemattismo que ocuparía desde el principio hasta el final, toda su teología.
La teología de Gutierrez tiene un punto de partida y un punto de llegada, desde la praxis, de los pobres, con los pobres y para los pobres, no busca al Dios de la lejanía, sino que ve en cada persona el rostro del Cristo viviente y presente que es marginado, excluido por el sistema dominante.
La aportación de Gustavo Gutiérrez en la teología de la liberación fue considerada como una teo­logía que no seria capaz de mantener un pulso con el pensamiento moderno e ilus­trado, sino que por ser una especie de sociología teológica necesi­ta de constantes rectificaciones y actualizaciones. En pocas palabras reducen la postura liberadora a un puro sociologismo. Lo mismo habría que decir de su irrenunciable inquietud pastoral  centrada en la vivencia común. Desde mi punto de vista critico, no es necesario ser un gran estudioso para poder hablar de Dios, porque esto seria intelectualizar la existencia divina y de este modo, significaría un exclusivismo solamente reservado para  intelectuales y cultos. Dios se manifiesta en los más humildes y sencillos eso lo podemos respaldar en las bienaventuranzas.
Los críticos argumentaban que la debilidad de la teología de Gutiérrez descansaría en la desmesurada atención que presta a los aspectos pedagógicos, algo que le imposibilitaría atender como sería debido los con­tenidos de la revelación y de la fe. Su mérito consistiría en ser, en el mejor de los casos, un original divulga­dor de la refle­xión realizada por otros teólogos.
La teología la Liberación de Gustavo Gutiérrez vendría a ser, además, una reflexión que, bajo la apariencia de modesta aportación, estaría impregnada de dogmatismo y autoritarismo. El aforismo de "guante de seda y puño de acero" serviría para calificar perfectamente el modo de entender y ejercer la teología de él y de quienes, como él, forman parte de esta corriente de pensamien­to.
Gustavo en la mayoría de sus escritos remarca enfáticamente y con cierto autoritarismo la causa por los pobres;  la distinción  entre los destinatarios e interlocutores de la teología europea y de la latinoamerica­na. Así mismo, señala que el ilustrado increyente europeo tendría poco o nada que ver con el famélico y medio muerto no-persona latinoamericano; este ilustrado bajo el pretexto del alto conocimiento, cuestiona la existencia de Dios,  explota, oprime y reprime al no-persona invadiendo subconti­nente latinoamericano.
Para concluir, Gustavo Gutiérrez no se ha cansado de repetir hasta la saciedad que el problema número uno y, por tanto, el más urgente del sub­con­ti­nente no es el de la secularización, sino el de la pobreza, el hambre, la miseria, la represión y la muerte del hombre.


domingo, 23 de noviembre de 2014

⚡️Webs Católicas ultraconservadoras


MONSEÑOR CELLI  LLAMA LA ATENCIÓN SOBRE LAS WEBS CATÓLICAS ULTRACONSERVADORAS

En el XIII Encuentro de la Red Informática de América Latina (RIIAL) que se realizó en Lima, el presidente del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales,  Claudio Maria Celli, ha sido bien duro al criticar las webs católicas  aduciendo que están "ligadas a una ideología ultraconservadora que son intolerantes con los otros", porque son "sitios que muerden, en lugar de dialogar". Ciertamente lo que se publica en las webs son contenidos que demuestran un claro modelo jerárquico de la iglesia, no se muestra un intento de cercanía amigable, sino que se limita a mostrarse como un ente que maneja la verdad plena sin dar espacio a una interacción humana.
Mos. Desacredita en todo sentido a las webs que proliferan en la Red y que, en nombre de un catolicismo ideologizado, vierten odio, descalificaciones y rechazo en toda las dimensiones. Nuestra iglesia tiene que mostrarse abierto a todos, tiene que recuperar el sentido universal del abrazo inclusivo.
CELLI confiesa abiertamente que se tiene que evangelizar en la internet "sin morder" y señala que la  "La Iglesia no crece por proselitismo sino por atracción y eso solo se da si somos testigos auténticos. Quiero decirles a todos que no tengan miedo de entrar en las redes sociales. Preguntémonos primero si hacemos vida el Evangelio para ser testimonio vivo". Jesus nos dice, vengan todos lo que están cansados y agobiados que yo los aliviare, sin embargo, cuando estamos detrás de los ordenadores obviamos el mandato evangélico y muchos nos convertimos en fariseos, lanzando dardos envenenados sin importar la herida que causamos en la humanidad, acusando y juzgando a los más débiles.
Es evidente que  Celli se apoya en el testimonio coherente del Papa cuando pone en evidencia la exclusión  señalando que "En un mundo como el nuestro donde poco a poco se olvida a los mayores y los enfermos, donde parece que el mundo es solo de los jóvenes y bellos, el Papa dice que hay que ir al encuentro del hombre de hoy". Este encuentro significa revalorar al ser humano por encima de todo los conceptos y materias. 
A su juicio, "este hombre está cansado y se siente solo y herido, tienen grandes dificultades. El Papa nos dice que la comunicación debe hacerse en proximidad. La Iglesia debe mostrar su rostro maternal, expresar esta simpatía al hombre y la mujer de hoy. Es un gran desafío". Para alcanzar esa proximidad se tienen que romper los esquemas del egoísmo, superioridad, de la vanagloria, de creerse mas que los demás, de ese poder para marginar los más débiles en aras de la falsa justicia, etc. El ser humano  es la imagen de Dios, por lo tanto, tenemos que crear en nosotros la conciencia de igualdad, de servicio, y sobre todo de amor, eliminado de raíz la exclusión y la marginación al hermano.
 La comunicación de la iglesia debe ser significativa para la gente. Las personas esperan encontrar en nosotros la mirada de Jesús", un apoyo en el tramo de la vida y no verdugos que solo juzgan para encubrir los errores mas grandes con la humillación y la resignación del humilde.
Desde la perspectiva de Celli  "la RIIAL no solo debe aspirar a estar en las calles digitales, no basta con eso...el encuentro con el hombre es prioritario...Existen nuevos desafíos que nos obligan a llegar con un lenguaje nuevo a las necesidades de los hombres de hoy". 
Ademas exhortó a que la RIIAL sea un espacio de comunicación eclesial, que integre, que de testimonio real del amor de Jesucristo."No es una red de cables, es una red de personas que tienen una experiencia de encuentro con Dios y que quieren comunicar a los demás...testigos. Debemos preocuparnos, si con nuestra comunicación no encendemos los corazones de los hombres".
Y para concluir señala que No basta con bombardear mensajes religiosos por nuestros medios...debemos además ofrecer y promover el encuentro de las personas, donde se pueda comunicar el evangelio en medio de una cultura digital, donde la dimensión humana redomine sobre la dimensión tecnológica...", recalcó Mons. Celli.

Fuente: Reflexión y Liberación 

sábado, 22 de noviembre de 2014

⚡️HIPOCRITAS!!: Un llamado a la reflexión



La verdad duele. Sin duda alguna, se que muchos religiosos y laicos se sintieron aludidos por las palabras muy claras y directas del P. Antonio Bentue, de esta manera, el hace un llamado a la reflexión de todos los cristianos.

Ya el salmista se había indignado ante la hipocresía de quienes usaban a Dios para sacralizar sus propios intereses mundanos: “Por qué vas repitiendo mis preceptos y estás hablando siempre de religión, tú que no vives de acuerdo a mis enseñanzas y te echas mis palabras a la espalda” (Ps 50, 16-17). Es la hipocresía de usar a Dios en función de los propios intereses de riqueza y de poder, que motivó también al profeta Jeremías a criticar radicalmente el cumplimiento hipócrita de la Torah, convertida en ideología funcional a intereses mundanos: “Vendrán días en que yo pactaré una nueva alianza. No será como la que pacté con sus padres    (¡la Torah de Moisés!)…Cuando llegue el tiempo pondré mi ley en su interior y la escribiré en sus corazones y  ya no tendrán necesidad de maestros para enseñarse mutuamente diciendo: conoce a Dios” (Jr 31,31), (“directores espirituales” que, con religión, intentan acallar las conciencias de la gente poderosa )… Esa misma hipocresía es la que llevó al auténtico Jesús de los evangelios, -que no es el de colegios de grandes “Cumbres” sociales-, a rebelarse contra autoridades religiosas “formales”, con los términos más duros que ha recogido la transmisión histórica de sus Palabras: “¡Ay de Ustedes, maestros de la Ley, fariseos hipócritas!...¡Guías ciegos, Ustedes llenan el plato y la copa en robos y violencias mientras, por encima, echan una bendición! ¡Fariseo ciego! Purifica el interior y después purificarás también el exterior” (Mt 23, 13ss). Ahí no caben las apariencias de frases bonitas exculpatorias en situaciones de flagrantes abusos de poder, tan típicas de la hipocresía política y político-religiosa del tipo “tengo la conciencia muy tranquila”. Frente a ello, el evangelio ha conservado la palabra más dura de Jesús: “Yo les digo que se perdonará a los hombres cualquier pecado, incluso si blasfemaron contra el Hijo del hombre; pero quien peque contra el Espíritu Santo no será perdonado ni en este mundo ni en el otro!” (Mt 12,32).               
Apelar a la “conciencia”, haciendo trampa con la misma conciencia (=pecando contra el Espíritu), esa es la hipocresía imperdonable, a la cual el ser humano deberá renunciar si pretende ser perdonado, reconociendo ante Dios (y ante los hombres) la verdad; de lo contrario el perdón divino es imposible, aun cuando se logren engañosos y engañados perdones humanos.              
Ante el espectáculo acumulado de abusos de poder por parte de la institución de Legionarios, en el mundo y en Chile, la gente tiene derecho a confiar más en la honradez del fallo del tribunal,         -aun cuando también ésta pueda verse limitada debido al poder de los inculpados-, que en la palabra de quien, apelando a la inocencia subjetiva de su conciencia, pretende tapar los datos evidentes, debido a los antecedentes objetivos involucrados; y, lo más grave, pasando a llevar a las víctimas inocentes (denunciantes) de ese abuso de poder.   
Y sería éste el momento preciso, por parte de la Iglesia, de emitir una palabra clara contra la hipocresía, en nombre del Jesucristo auténtico, el de “Bienaventurados los pobres porque es de ellos el Reino de los cielos” y “!Ay de los ricos¡” (Lc 6,21 y 24)”ya que  es muy difícil que un rico pueda entrar en el Reino de los cielos (por mucha “religión que le meta” para cubrir sus espaldas); es más fácil para un camello pasar por el ojo de una aguja que para un rico entrar en el Reino de Dios” (Lc 18,25). 
Desde la realidad del Dios revelado en la visibilidad del Jesús del evangelio, -el Dios encarnado no en el centro de poder, sino en la periferia de un “pobre nazareno”-, la Iglesia de Jesucristo es urgentemente llamada a desenmascarar las hipocresías pseudoreligiosas, tal como, a Dios gracias, lo intenta de mil formas el mismo Papa Francisco. 
Y de poco sirven los intentos por “sacralizar los criterios mundanos” ¡poniéndole “cruces” al mismo mundo! La inserción de la Iglesia en el mundo no puede ser la mundanización “religiosa” del evangelio, sino la evangelización auténtica del mundo: “No amen al mundo…Pues los criterios mundanos son la búsqueda del placer indebido (aunque se intente camuflar), la ambición de poder y la codicia de riqueza. Eso no viene del Padre, sino del mundo y pasa con el mundo; sólo está en firme quien se rige (sin hipocresía) por la voluntad de Dios” (1Jn 2, 15-17), tal como ha sido revelada en la visibilidad del Jesús del evangelio, el mismo que proclama “Felices los pobres y Ay de los ricos!” si no relativizan efectivamente (de corazón) su riqueza. Dispuestos, por lo mismo, a compartirla. De no ser así, la riqueza no pertenece a Dios, sino a Satán, como lo expresa el mismo evangelio de Lucas: “El diablo llevó a Jesús a un lugar alto y le mostró todas las naciones del mundo, y le dijo: Te daré todo el poder de estos reinos y toda su riqueza, puesto que me han sido entregadas a mí (Satanás) y yo las doy a quien quiero…”(Lc 4, 6). 
Una “teología de la prosperidad” y de la “propiedad privada” desvinculada del ordenamiento de la riqueza en función real del bien común, “es pecado” (Tomás de Aquino, Summa Th.II-II, q.66. a.2 ad 2m), el mismo que, en el Sínodo episcopal de Medellín y luego en el de Puebla, es denominado “pecado social” (Medellín,Doc. Pastoral de Elites, n. 13; Doc. de Puebla n. 28), el que provocan los “ricos cada vez más ricos, a costa de pobres cada vez más pobres” (Puebla n. 30).


                                                                   Antonio Bentué,   Teólogo  
Santiago, 28 de noviembre de 2014